domingo, 30 de septiembre de 2012

Lejos de ceguera.

Seductor engaño, son las flores que nacen sobre el abono del cadáver soslayado.
Amargura superflua, es el dormir sobre el ritmo acompasado.

Yo también quise hablar como los ciegos, nadar en el cielo como ellos, pero quedé muda.
Porque la sanidad popular no es nada más que enfermedad para mi andar.
El desarreglo de sentidos inunda las texturas, las desviaciones, las formas, de todo lo que el ciego renuncia al vivir del cielo. Pero no hay cielo sin tierra y viceversa para mi esperanza.

Cuando abrí los ojos la neblina vistió mi vistazo enmarañado.
Me quedé de huesos, zapatos y reminiscencias.
Desnuda, paralizada, por el temor de que se aparezca la sombra de tu silueta.
Y Muerta, porque no me queda más que espasmos como vivencia.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Ley.

- A los 16 años lo encerraron y estuvo preso 17 años y un día. Fue horrible. Una vida de libertad para estar otra vida más larga encerrado y por un delito que ni siquiera cometió.

- Es que la justicia, esta justicia, es una mierda.

- No es justicia, es ley.

martes, 11 de septiembre de 2012

¿Dónde está?

Vacío que atas mi mano ¿dónde dejaste mi cabeza?
¿Por qué la siento cerca de la sed de mis pies?
¿Por qué la descolocas en hombros ocupados?

¿Qué te hizo hacer de tu puñado de tierra una catapulta en inminencia?
¿Qué te hizo pensar que el agua ya no se encierra ni en permanencia?

¿Acaso crees que la esperanza se haya en la tierra o sólo en mi cabeza?