viernes, 9 de noviembre de 2012

Éste dormir.

Un latido hueco viaja sobre la pared, dibuja grietas sobre el delgado sostén.
La finita muerte será una estocada que rebalsará mi espalda en un siniestro temblor y morirá tan abrupto como golpeó. 

Fuimos la carroña fácil de nuestros rincones, vestimos de polvo los hechos.
Nos enfermamos de la postura por la defensa. 
El uso y abuso del obtuso aniquiló mis ideas, vació mi propuesta y aisló mis ojos culpables de ser testigos del ciego, que jugando con sus manos puede leer profundidad sobre la superficialidad.

Y sobre nuestro sepulcro sólo habrá una rosa de 4 pétalos, marcando mi huida con el viento.
De a poco mis hechos se opacarán en rincones y verás curvas cuando te dotes de relojes.
Babilonia mudará tu lengua y la pondrá en reversa, te sentarás a las 3 y tu sombra me tapará las nueve. 
Seré la silueta amorfa cuando me leas sobre una mano o una estupidez. Me convertiré en brazos si recordases sólo una vez.

Quizás una tormenta algún día remueva nuestras ideas, quizás hayan puntos suspensivos bajo el polvo que nos cubre.

Las texturas del lado reverso me seguirán acunando y sólo lograré en el soñar desprenderme añorando.

Buenas noches lado, qué triste y difícil es irme de tu lado.

jueves, 18 de octubre de 2012

"Perras negras"

[No quiero. No quiero, no puedo]

Las vi caídas en el suelo, como enredaderas sólo tropezaron una sombra.
Viven prostituidas sobre el asfalto, su único cliente las complace con un pedazo de muerte.
El asesino de manecillas, las trata como mantequilla.

[Camino casual. Tu zapato guarda una pelusa, es fatal.]

Reclamaron.

Reclamaron atenerse a ser fracturadas de súbdito apagón del habla
Hasta ser derramadas si fuesen dañadas
Reclamaron ser escuchadas por el extraño hecho amigo por felino escurridizo
Y liberadas al danzar sobre el matiz del viento invasor del silencio.

Quieren.

Como un mudo sin manos.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Amuleto exento

El manto que cubres de arena bajo una tormenta
Tormentosa, torrentosa
Lo esparces de tu apacible centro
Descuidas los vientos, los llevas lejos.

Hoy me cuido con el manto
De figura amorfa y tensa
Sepulcro de reflexiones inconexas

Coceré sus agujeros
Lo llamaré amuleto
Como el engaño del centro, creeré en él como mi amuleto.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Lejos de ceguera.

Seductor engaño, son las flores que nacen sobre el abono del cadáver soslayado.
Amargura superflua, es el dormir sobre el ritmo acompasado.

Yo también quise hablar como los ciegos, nadar en el cielo como ellos, pero quedé muda.
Porque la sanidad popular no es nada más que enfermedad para mi andar.
El desarreglo de sentidos inunda las texturas, las desviaciones, las formas, de todo lo que el ciego renuncia al vivir del cielo. Pero no hay cielo sin tierra y viceversa para mi esperanza.

Cuando abrí los ojos la neblina vistió mi vistazo enmarañado.
Me quedé de huesos, zapatos y reminiscencias.
Desnuda, paralizada, por el temor de que se aparezca la sombra de tu silueta.
Y Muerta, porque no me queda más que espasmos como vivencia.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Ley.

- A los 16 años lo encerraron y estuvo preso 17 años y un día. Fue horrible. Una vida de libertad para estar otra vida más larga encerrado y por un delito que ni siquiera cometió.

- Es que la justicia, esta justicia, es una mierda.

- No es justicia, es ley.

martes, 11 de septiembre de 2012

¿Dónde está?

Vacío que atas mi mano ¿dónde dejaste mi cabeza?
¿Por qué la siento cerca de la sed de mis pies?
¿Por qué la descolocas en hombros ocupados?

¿Qué te hizo hacer de tu puñado de tierra una catapulta en inminencia?
¿Qué te hizo pensar que el agua ya no se encierra ni en permanencia?

¿Acaso crees que la esperanza se haya en la tierra o sólo en mi cabeza?

miércoles, 29 de agosto de 2012

Mano a Paso.

Trato que de harapos no se enrede mi lengua
Que la telaraña en la bolsa no atrape mi respiración
Que mis pestañas no se tejan por la mañana
Que un día tenga horas a ración.

Trato de recordar degustar y olvidar el sabor.
Trato de correr, mas no acelerar.

No permitiré acotar las voces, ni apagar los ecos.
Hay un instrumento que espera ser canción.

lunes, 27 de agosto de 2012

Se quiebra.

Duerme frío zorzal, quiebra la respiración y apacigua tu voz.
Llévate contigo el viento que trajo la cavilación de tu pluma sobre el candor. 

Paralizaron tu canto de llamas cegadas.
Recortaste alfileres, bebiste del hielo.
Te embriagaste de sufijos al renunciar a la palabra.
Y cruzaste las olas pero el vasto mar no llegaba.

Libera la soga, deja que reposen las marcas.
Gira el puñal abandonado de huellas
e impulsa los párpados sobre la verdad absoluta en quiebra.

¿Recordarás tus patas quebradas sobre la rama?
Esa tambaleante, de dirección incierta.
Seca, de espinas superfluas.
Bello, vivo.
Renuncia, apaga. 
Se quiebra.

Cae.
Roe un lago, finge la sangre. 
Da la vuelta. 
Hoy los pies pertenecen a la tierra.