miércoles, 29 de agosto de 2012

Mano a Paso.

Trato que de harapos no se enrede mi lengua
Que la telaraña en la bolsa no atrape mi respiración
Que mis pestañas no se tejan por la mañana
Que un día tenga horas a ración.

Trato de recordar degustar y olvidar el sabor.
Trato de correr, mas no acelerar.

No permitiré acotar las voces, ni apagar los ecos.
Hay un instrumento que espera ser canción.

lunes, 27 de agosto de 2012

Se quiebra.

Duerme frío zorzal, quiebra la respiración y apacigua tu voz.
Llévate contigo el viento que trajo la cavilación de tu pluma sobre el candor. 

Paralizaron tu canto de llamas cegadas.
Recortaste alfileres, bebiste del hielo.
Te embriagaste de sufijos al renunciar a la palabra.
Y cruzaste las olas pero el vasto mar no llegaba.

Libera la soga, deja que reposen las marcas.
Gira el puñal abandonado de huellas
e impulsa los párpados sobre la verdad absoluta en quiebra.

¿Recordarás tus patas quebradas sobre la rama?
Esa tambaleante, de dirección incierta.
Seca, de espinas superfluas.
Bello, vivo.
Renuncia, apaga. 
Se quiebra.

Cae.
Roe un lago, finge la sangre. 
Da la vuelta. 
Hoy los pies pertenecen a la tierra.

sábado, 18 de agosto de 2012

Somos, no sólo nosotros.

Somos el tránsito, el flujo inhóspito sobre permanencia exenta. 
Somos nada para lo que queda, somos mucho para lo que acabamos.

"Somos", siempre hablamos de nosotros. 
Nos llamamos punto y coma, un torrencial de cambios continuos cuando notamos que todo lo acabamos. Y aplaudimos cuando confundimos descubrimiento con apropiación, golpeamos con alegría nuestras cabezas.

Nos atolondramos porque entendemos. Entendemos que la demacración en las uñas implica un gasto de energía, energía que transferimos al desconocido sistema. Inevitablemente creemos aplacar a la red al recordar el trueque del esfuerzo por valor, pero somos nosotros los que nos vemos aplacados a la red. 
¿Sólo?

Le damos calor al hogar, el hogar nos da calor.

Quiero hablar de interaccionalidad, ya que somos parte de un organismo del cual sentimos y estamos llenos de interacciones en todos los sentidos. Somos ellos, somos nosotros.
Somos capaces de estar en sintonía, no sólo con la cáscara sino que con todo el contenido. 
Basta con mirar, acercarnos y movernos. Sentir que comprendemos al descubrir cual es el movimiento.
Somos de la tierra, asentamos nuestras raíces y al mismo tiempo somos seres limítrofes que transgreden sus límites. 

Dejemos de comer, dejen que coman de nosotros.
Aprendamos a comer, incluso de nosotros mismos o yo de usted.

viernes, 17 de agosto de 2012

A pesar de.

Entiendo la mirada de tu espalda, entiendo lo que susurran tus ojos cuando me dejas con tu agachado perfil, entiendo tus palabras enredadas en la vieja y olvidada fertilidad de las manecillas, entiendo tu exigencia tras desconocer el dulzor atrapado en tu sonrisa, entiendo la libertad que te queda cuando te atrapan, cuando descansas.

Lo entiendo
Pero no lo comprendo.

Por mi.

lunes, 13 de agosto de 2012

Plastilina.

Granizó sobre mi nombre, cristalizó anomalía en tono grave.
Vibra en tierra, se balancea.
Cruzo los dedos para que se amolde. 

sábado, 11 de agosto de 2012

Punto y coma.

Temo de que la ceniza grana quede subyugada a mi sombra
Que de montura adquiera forma, que libere calor por aferro.
Porque mientras se anuncia el luto, se quiebra el rumbo.

Y los fríos vientos no tienen la fuerza para arrastrarlos.
Para quitar de su existencia la fría procedencia.
Para quitar su corrosiva voz sobre mi almohada pasajera.
Para quitarlo todo y olvidar la raíz embustera.

Temo por los tiempos, temo por el posible disfraz que viste a mi sombra.
Temo por tenerlo y por perderlo. [Y por no tener y sentir perder]

Temo, me quiebro.
Mendigo sentido común, clamo un torrente de típica intuición.
El trueque de huida por erradicación.

Temo porque siento frío y pareciera no ser suficiente.

Temo, me pierdo.